-Y al despertar
tratando de salirse
se encierra en si
se encierra en si-
Hoy Aprendí, El otro yo
Su padre murió en la guerra, su madre lo sobreprotegió, su maestro lo humilló, y su esposa lo engaño con un activista; esa es la historia que cuenta Pink Floyd en su álbum de 1979: The Wall (igual que la película de 1980 del mismo nombre) misma historia que trata sobre un músico convenientemente llamado Pink quien es un ídolo musical, se ve su transformación en un fascista que dirige a la masa que tiene por fans y finalmente es juzgado.
El punto en el que se marca el cambio y se pasa de presentar al músico como un fascista sádico es una canción que se llama “Comfortably Numb”, dicha canción es una de las más digeribles de todo el disco; la letra representa un diálogo entre Pink y un médico. El primero está enfermo y encerrado en su cuarto, perdido en sí mismo. Sin saber si hay alguien afuera, “Is there anybody out there?” pregunta antes de que entren a su cuarto el promotor y un médico (entre otras muchas personas) Pink tiene un concierto que dar, es parte de la industria y como tal, tiene que funcionar sin importar su estado de salud. El artista es parte de una gran maquinaria, su público es amplio y carece de rostro. Al momento de dar un concierto el mismo escenario se puede elevar como una pared que diferencia al artista de su público y lo vuelve un ser todopoderoso y al mismo tiempo prepotente.
En realidad, lo que se da entre el médico y Pink no puede ser llamado “diálogo”, el médico le habla y pregunta si hay alguien ahí adentro, le dice que puede aliviar su dolor, pero necesita un poco de información: que le muestre donde le duele. Sin embargo Pink está aislado, menciona que no hay dolor, sólo ve alejarse al médico, como un barco distante en el horizonte y sólo llegan de él olas. Puede ver que los labios del médico se mueven pero no entiende lo que está diciendo, el lenguaje ha fallado y la brecha entre ambos se mantiene sin poder crearse algún puente que les sirva para relacionarse. El hecho de que no le duela a Pink no significa que esté bien, él ya se había sentido así cuando era un niño, había tenido fiebre y sus manos se habían hinchado como dos globos. El no es así, dice Pink, no sabe cómo explicarlo, pero él no es así, se ha vuelto cómodamente adormecido, no siente nada.
El médico, por su parte, prosigue con lo que él piensa que debe hacer y eso es básicamente tener a Pink funcionando, lo inyecta diciéndole que no habrá más dolor aunque, tal vez, se sienta un poco mal después. La medicina parece funcionar, no para devolverle la salud a Pink sino para que pueda dar el show.
Pink, por su parte, repite que no hay dolor, y que ve como el médico se aleja, ve como se mueven sus labios pero no puede escuchar lo que dice, y debido a que no sabe leer los labios no hay comunicación entre ellos. De niño Pink vio algo rápidamente, algo que estaba fuera de él, algo poco común pero cuando volteo a ver detenidamente que era eso ya no estaba. “El niño creció, el sueño se fue –dice Pink- y yo me he vuelto cómodamente adormecido.”
Hay una pared que se ha creado entre Pink y todo su entorno desde su infancia que le impide relacionarse y eso sólo vuelve más alta la pared. La música que le podría ayudar tampoco le sirve como medio de relacionarse con otras personas y lo aparta de su esposa, mientras que su público más que un grupo de personas es una masa que busca ser dominada. La enfermedad por su parte va más allá de un problema físico, es el mismo Pink quien está enfermo, y el médico sólo se interesa porque Pink pueda cumplir su contrato, que pueda realizar su trabajo. El estado de Pink lo dice todo, está cómodamente adormecido, no siente y no puede reaccionar a su entorno y a su propio adormecimiento: es un desconocimiento de sí mismo, conocimiento que no depende totalmente de sus circunstancias, sino de sí mismo.
La historia termina con un juicio y la caída de la pared cerrando un gran disco de Pink Floyd. El disco, (en algún momento dijo Waters) fue una crítica a los conciertos en estadios, cosa curiosa tratándose de Pink Floyd. A su vez el personaje de Pink se baso parcialmente en el antiguo miembro de la banda Syd Barret quien tuvo que dejar la banda por perderse en las drogas y ser incapaz de seguir en la banda.